e enjte, 07 janar 2010

Pablo Martini





Nació y todavía vive (que sea por muchos años) en la Ciudad de Buenos Aires. Poeta inédito, con la excepción de un poema publicado en una antología (Pasos en la azotea-Méjico) y un libro de edición artesanal sin circulación “Máscaras y Vientos”. En este año comenzó a darse a conocer en la web en su blog: http://elalmaentera.blogspot.com donde se encuentran sus últimos trabajos.
Gracias a Ana que me da su apoyo.




Tríptico final



1 (“Vacuo”)



El sueño agradece
la jornada
   inicia con un gesto
          [ desmayado
la orfandad de la memoria





2 (“No hay antídoto para la vacuidad”)


Guarda mi oído
          [ un ahogado secreto
en su laberinto
           [ de ecos
Alienado
retorno pájaro
para no saber
          [ de mi deseo





3 (“Y a pesar de todo...”)


La muerte
     [ me sorprende alado
puesto
donde no hay traición
ni ruido
        El fuego que
        todo lo abrasa
        sólo arde
        en la pérdida



Pablo Martini – ( juniodosmilsiete)







Exquisito cadáver

Cada día
me rindo al idealismo
y a la prostitución
me cobro los favores
con restos de mí
y alucino...
     gente que me escucha
     un sol asomando
         con el único propósito
         de iluminar mi margen
     un encuentro conmigo
         aquí o allá
         (lugares inviables)
     una confesión
           [ sin riesgos
     el talento de conseguirlo todo
         sin frustraciones
     morir despojado
         en un bosque secuaz
     que no hay soledades
     que mi rastro
           [ desaparece
     que todavía
         no me entrego
Amo...
con este amor ulcerado
y melancólico
rabioso irreflexivo urgente
    (uno inaceptable)
que ha nacido
     [ extinto.







Brevedad


La necedad
se vuelve inevitable
para sobrevivir al deber
y su prole

¿Por qué darse por cometido
en este acaso de absolución?

No hay derecho
ni sangre que redima
de las oscuridades
del mero augurio
abatido por la condena
         [ de la repetición

Denme lo breve
lo pequeño
no puedo con la extensión
del manifiesto
ni con el otro cielo
que me prometieron






Pablo Martini (setiembredosmilsiete)








Un lugar (*)


Hay un lugar donde habita
la más profunda alegría,
un rincón donde te acarician
los recuerdos empolvados,
nubes hechas de aliento
en el invierno de los corazones.

Hay un remanso donde juega
en ausencias, tu niñez desecha,
un pozo abismal en el que retumban
los nombres que te hicieron viejo,
un espacio de luz infinita
donde los héroes son sombras,
un encuentro siempre imposible
con lo que fuiste alguna vez.

Hay un cielo frío como el mármol
en el que a veces sembramos plegarias,
unos pocos y pequeños infiernos
no mucho más allá de tus ojos.

Hay templos adonde el dolor acude
cuando descubrimos el desamparo,
praderas donde cabalgan los enemigos
de los perseguidores de destinos,
océanos contaminados de promesas
fieles a su incumplimiento.

Hay nidos con hebras de oro
donde descansan las vanidades,
caminos empedrados de pasiones urgentes
esclavas de antiguas banderas,
prisiones regadas de certezas
donde predican los dueños de la mentira.

Y hay hombres
que empiezan a encontrarse en ese lugar
cuando nadie los daba por perdidos.



Pablo Martini 05-2006



2 comments:

Alejandro said...

Me parecieron muy buenos los poemas.

Ana said...

que bueno pablo, ver por acá tus bellos poemas
un abrazote!