e enjte, 17 qershor 2010

Ana Claudia Díaz




Nació en Santa Teresita en 1983. Estudió letras en la UNMDP e hizo taller de poesía con Ana M. Porrúa. Participó de varios ciclos literarios. Actualmente reside en Buenos Aires, estudia guión de cine y asiste al taller de Romina Freschi.
Para leer más: www.anaclaudiadiaz.blogspot.com
Los siguientes poemas pertenecen a la plaqueta de poesía Vuelto Vudú (pájarosló editora, colección ¡dale!, buenos aires, diciembre, 2009)






* ¿cuántos veladores más?
Se activa la ocurrencia / la luz del encendedor, fuego mero plasma en la atmosfera de la proliferación: el calor del agua, / el ardor en las manos que aprietan el raspar las plantas del pie / el olor ahumado si un espejo resplandece, es un ópalo de fuego. Juega con fuego y quema la payasa lanza llamas en la evolución visual / en su reacción anaranjada en la ventanita del calefón / en la cama, en la resaca fuego: artificial, azul, fatuo, infernal, sublime, muerto, corrosivo, incandescente como ronchas, como costras que hay que sanar.
Una brasa furiosa de incendio interior desprendida en la línea de fuego, un fósforo.
Fue velocidad en tu controlada inhalación ¿no ves la diminuta textura en las paredes? Es solo azufre, dominio, manifestación: un arma que al moldearse se inflama.





5ta. Feria
Un día. Cualquier nombre, puede ser jueves: el penúltimo antes del carnaval. El vértigo. La garua infinita, menuda a las siete de la tarde. El silencio. Imperturbable. Abismo : alarma. Casi insonoro, casi incoloro. Expectante. El limite adiado. Una extensión de control. Cuatro mínimos momentos antes.
El jueves, no importa cual el color de mis uñas, como si cambiara la causa o la tiñera. Es lo mismo. Igual va a pasar. Así este despeinada. La cadena alimenticia, los pasos. El pesar añejo fajando la basura: la pubertad. Resbala la hora de prisa como un dedo formando trocitos de ñoquis. Pasa y sigue. Pasa y sigue, hacia la olla candente, anhelante. Redondeles que se cuecen. Aureolas graduadas, entreveradas. Un intervalo. Ripio o pueril. Es relativo, todo se muda, evoluciona. La propagación de un receso. También la soga de colgar la ropa se puede alargar un poco cuando ya no hay más lugar.
O podía ser martes, insinuante y exactamente igual. Igual podría mirarte titubear y romper el hielo diciendo “ayer fue lunes” y reflexionar sobre eso. Un día. Cualquier nombre. Solo que a veces no varía la inicial.





*
Materializado mi cuerpo, encallado, impotente. Premiso: ante un instinto de permanente vertiginosidad, abandona su -hasta ahora- cómoda postura perpendicular y en un impulso se libera, se expande volante y sin asiento fijo, se aleja: liviano. Acaudalado, humano: explora. Se muda. Deambula y narra, ajeno, desde otro lugar: n O nómade. Mi cuerpo, extraño, ya incultivable, inhabitado de aquellas impresiones. Despoblado.




* Borra el baile de recién. Lo quita de su mente, lo bloquea. Espera piedad? Sus movimientos son superpuestos por otros, de otra gente. Distinta a ella. Justificando el que? Se invade a sí misma y se perturba. Por una pisada de impulso. Igual, ahora podría acompasar todo el tiempo, todo el suelo con sus pies. Ya nadie más la ve, la mira. Desaparece al encorvarse.





                                             Vuelto vudú

           Eliminar el claror visual, estirar la ceguera
                     destejer el apogeo crudo y valiente
                        somos hélices aliviando la malea
                              sucios almireces atrayendo
                           la concha de muchos moluscos.

                                         Acá hay olor a
                         áspero acre acervado –agriado-
               a caracol intentando trepar, solo húmedo
                         a tejido vertical añejo insano
                            despide buen olor –idílico-

  Un declive por el que te dejas resbalar -acolchada-
    una pendiente en el aire o un vehículo para flotar,
                         una hamaca, columpio, mecedora
                            una red o una impresión de.

                            conducto que sugiere fuerza
               precisa contorneación de un pinta labios
                                           de un pulgar
                  un manantial, un rostro, un fonógrafo
                    un vuelto vudú, una feria, un rumbo
                      un caparazón esmeralda persuadido
               una raya, un tamaño, un colchón de pasto
                       un escaso, un mascar, un buñuelo
                                              un núcleo
                                                una voz
                                           una alcabala
                                crudo afluir de la ruta
                                  globulosa cresta real.


5 comments:

jorgelina said...

exelente lo de mi lorena la loca!

Freschi said...

qué bueno leer estos poemas aquí, besote clau

Anonymous said...

Muy linda poesía. Enriquecedora!

Anonymous said...

Ana, me gusta lo que escribis, me gusta mucho el texto que dice 5ta. feria, es diferente, felicitaciones.
ariel

Anonymous said...

Claudia: ohh!!! que bello encontrar en la cotidianidad del mundo moderno( lease el encender el velador por las noches) poesía en manuscrito.Fue tan clara tu percepción, encendiste la magía en la oscuridad de la normalidad...brillante!!!
""el olor ahumado si un espejo resplandece""...son letras que recuperan tantas metáforas como recuerdos en mi cabeza... y la etimología nos diría que encender viene de incendios...que tonto creer que incendiar algo es desintegrarlo...
que sigas encendiendo nuestros fuegos, pequeña maga...
Abrazos de piedra perdida en un bolso bordó...